CULTURALIA. COLIMA ARQUEOLÓGICO


NOÉ GUERRA PIMENTEL*

Siete son las fases, según clasificación arqueológica, que definen a los asentamientos originales de esta región, como la Capacha, del 1.500 al 1.000 a. C., caracterizada por su cerámica asociada a ritos funerarios, con su clásica vasija acinturada (bule), a la que siguen: Ortices, del 500 a.C. al 500 d.C., en la que se hallan las tumbas de tiro, la cerámica antropomorfa y zoomorfa; Comala: ubicada del 100 al 700 de nuestra Era, es un periodo estable en que la cerámica alcanzó su máximo desarrollo estético, como se aprecia en los “perros colimotes”.


Colima: que ocupa el 400 al 600, d.C., con la que inicia el uso de tumbas de tiro y se desarrollan ciudades, planteamiento que prevé plazas y edificios con petroglifos y cerámica más utilitaria; Armería: en la costa, entre el 500 y 1.000 d.C., donde sus diseños cerámicos son más geométricos; Chanal: del 600 al 1.500 d.C., surgen influencias mesoamericanas y del altiplano con petroglifos representativos de sus deidades, a la vez que comienzan a usar metales; Periquillos: entre el 1.000 y 1.500 d.C., más antigua y amplia que la Armería y la Chanal, periodo en que el poder militar y comercial recayó, según, sobre tres señoríos: Aliman, Coliman y Ciguatan-Tepetitango, con una cerámica que pierde calidad volviéndose tosca y de apariencia más primitiva.


Particularizando, cabe señalar que la Capacha fue estudiada y descubierta por Isabel (Trusdell-)Kelly, arqueóloga estadounidense que realizó excavaciones en esta zona sobre el año de 1939, dimensionando que dicho asentamiento humano se desarrolló mínimo entre la Sierra de Jalisco y el valle de Colima, zona donde por lo menos nueve sitios arqueológicos se relacionan con elementos en los estados de Nayarit, Jalisco, Sinaloa, Guerrero, Morelos, Michoacán y México. Las semejanzas con la cerámica contemporánea del actual Ecuador apuntan a que hubo relación temprana entre el Occidente mesoamericano y los andinos.

4 kilómetros al norte de la Ciudad de Colima se ubica el Chanal, desarrollado en una extensión aproximada de 50 hectáreas, asentamiento crecido en ambas márgenes del Río Colima, zona que según evidencias pudo haber sido habitada alrededor del año 1.300 a.C., y cuyo levantamiento es de características urbanas y de indudable organización social, lo que se deduce con una pequeña área, explorada apenas a mediados del siglo pasado. De este lugar se afirma que la identidad de quienes la habitaron era de probable filiación náhuatl por evidencias labradas de Tláloc y Ehécatl. Arquitectónicamente en este lugar existe el manejo del doble templo, edificios con pórticos, recintos ceremoniales, juego de pelota, banqueta-altar-plataforma. La cerámica, muestra de la masiva utilización de braceros y sahumerios, normalmente utilizados en ceremonias rituales, aunque prevalecen muchas incógnitas sobre su cotidiano.

De la Campana, precisar que los españoles descubrieron el sitio sobre 1524 en la entonces Almoloyan, o lugar entre ríos. Respecto a su Cronología: 300 a.C. a 1500 d.C., del periodo Clásico Temprano que va del 100 al 600 d.C. Está considerada en la lista del patrimonio arqueológico mexicano. Probablemente el de más población en el Occidente y paralelo a otros complejos como Teotihuacan y Monte Alban, ejemplo de los primeros asentamientos Mesoamericanos. Los vestigios materiales que se conservan, están definidos geográficamente por el arroyo Pereira y el río Colima, orientados hacia los volcanes en una superficie de 132 hectáreas.

En una ficha del INAH se describe que es un sitio de la tradición Tehuchitlan, cuya característica son las tumbas de tiro. Al conjunto lo integran montículos y largas plataformas rectangulares de cuerpos superpuestos en diferentes tamaños, base para varios tipos de construcciones. Sitio en el que se observan e intuyen calzadas por los puntos cardinales, en cuyo alrededor se localizan petroglifos, patios hundidos y plazas, entre estructuras tipo adoratorio, tumbas de tiro y sistema de alcantarillado, así como edificios administrativos, religiosos y habitacionales y Juego de pelota.
*Socio de número de la Sociedad Colimense de Estudios Históricos, A.C.

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