CULTURALIA. CONJETURAS TERRITORIALES (I-IV)

NOÉ GUERRA PIMENTEL

Desde hoy y durante los siguientes tres domingos entregaré la evolución política y territorial de nuestro país, ello con el fin de ayudar a una mejor comprensión de la actual definición del mapa político de nuestro país, partiendo de que para tal fin podríamos considerar los principales hechos históricos, o estudiar documentos referenciales, como cartas topográficas y mapas antiguos (editados por el INEGI) que en mi experiencia, nos dan una visión menos manipulada del pasado. Del antecedente original y si partimos, no sin ser arbitrarios, de radicar el origen en la fundación de Tenochtitlan, como una ciudad fundada en 1325 por un grupo nómada proveniente del norte en el centro del lago de Texcoco, un vaso de gran extensión con asentamientos previos que por su pervivencia nos resultan familiares como Azcapotzalco, Mixcoac, Iztapalapa, Xochimilco o Ecatepec.

Fuente: http://www.e-local.gob.mx/work/templates/enciclo/Colima/

Justo es recordar que en esta misma época prevalecían señoríos independientes que no formaban parte del grupo hegemónico mexica, ubicado en el altiplano central, los que eran obstáculo para su expansión, además de que no le tributaban. Señoríos importantes porque, si identificamos los espacios que ocupaban, se distinguen algunos de los estados actuales del país que tomaron su nombre de aquellos, como la demarcación del señorío purepecha que es casi la misma que la del estado de Michoacán; mientras que los señoríos de Colima y Tlaxcala que fueron la base de los estados del México independiente que ahora conocemos, y el señorío de Xalixco, del que toma su nombre el estado de Jalisco, pero que ocupaba el territorio de lo que hoy es el estado de Nayarit.

Para el Virreinato, en 1650 nos encontramos con la división de los reinos, ello luego de la Conquista y el establecimiento del Virreinato, aunque fueron múltiples las divisiones políticas que se hicieron. Esto, principalmente por disposiciones reales basadas en las circunstancias durante los tres siglos del virreinato. La primera división obedeció a las campañas militares de los inicios. Así, el territorio sometido por Cortés se identificó como reino de la Nueva España, que comprendía casi todo el centro del territorio, desde el Pacífico hasta el Golfo, y de San Luis Potosí al istmo de Tehuantepec.

El Reino de Nueva Galicia abarcó gran parte del occidente en lo que hoy son Jalisco y Zacatecas; formó parte, en un principio, del Reino de la Nueva España pero, por su importancia, posición y el crecimiento de su principal ciudad, Guadalajara, se le otorgó dispensa real para su separación. En el noreste, Francisco de Ibarra fundó el Nuevo Reino de León -hoy Nuevo León- al que perteneció el de Nuevas Filipinas, que después se conoció como Tejas. Del mismo periodo identificamos al Reino de Nueva Vizcaya, con sede en Durango, hasta California y Sinaloa -Reino de Nueva Navarra-. Francisco de Montejo estableció el gobierno de Yucatán que incluía toda la península, hasta el actual Tabasco.

Contador de visitas